Tengo un billete roto. El único billete que tengo está roto. Voy a la tienda
para comprar pan, queso y fruta, pregunto si lo aceptan roto, si tienen manera
de pegarlo. Me dicen que no, que no lo aceptan, que no tienen cómo pegarlo, que
puedo comprar cinta adhesiva y hacerlo yo. Pero no puedo gastar el último
billete que me queda en comprar cinta adhesiva para arreglarlo, además cómo la
compraría si no aceptan el billete roto.
Me voy a mi casa con dos pedazos del mismo billete en la mano. En mi
casa tengo una única vela. Es la última vela que me queda. La enciendo con
tanta fe, la enciendo para pedirle al cielo, a través del fuego, que cambie el
viento a mi favor. Con la vela encendida pido que por favor me llegue dinero,
no mucho, lo suficiente. En realidad pido que sea un poco más que lo
suficiente, eso sí sería suficiente. Pido también por favor que mientras eso
ocurra, no tengamos problemas de electricidad porque no me quedan velas ya.
- entrada con visa de turista - 1er año: visa de trabajo - 2do año: residencia temporera por madre de chileno - 3er año: permanencia definitiva otorgada - 3 años y medio en un apartamento con vista a la cordillera y un jardín grandote lleno de amiguitos y mámises cómplices hermosas (las extraño amiguis) - 6 meses y contando en una linda casita con patio y manguera! - 4 inviernos, brrr frrioooo - una nevazón hermosa - 4 dieciochos con empaná - 4 navidades sin parrandas, ni pitorro pero con Reyes que se desvían hasta acá - 4 despedidas de año sin miedo a las balas al aire - 4 veranos sin quenepas, ni tamarindos - muchos temblores - 5 otoños con sus colores variados, impresionantes - 2 partos - 2 viajes a Puerto Rico - miles de proyectos comenzados no cuajados - otros 400 escritos en mi agenda como grandes ideas "to do" - destrezas culinarias bastante desarrolladas, en proceso de perfección - seducida a diario por la cordillera - acento boricua extraviado - acento chileno invadiendo mi lengua - muchas nostalgias isleñas de mar, arena, cielo, adoquín, fritanga y coquí coquí co co co quí
A veces quisiera tomar un tren de la Plaza de Armas de Santiago a la Plaza de Armas de San Juan, ir comiéndome una sopaipilla y al llegar tomarme un café colao. Visitar a mis amados y amadas (que son muchos(as)) y en la noche volver a mi casita. Pero ese tren no existe, entonces veo sus fotos en facebook, con suerte y muchos intentos logro una conversación por skype. En ocasiones envío abrazos imaginarios hasta con descripciones específicas de cantidades, duraciones y magnitudes. Claro que no es lo mismo apretarse torso con torso con alguien, pasar la mano por la espalda con cariño, sellar con un beso fuerte en el cachete y quedarse un rato con el olor del cuello de la persona en la nariz. Reírse a carcajadas en grupo, rodeado del calor y energía de amigos/familia, no se compara a un "lol" o un "jeje" con caritalegreguiñando "; )", o un "jajajjajajjajajja" copiado y pegado 15 veces. Se hace lo que se puede y se trata de hacer con gozo.
Estos 4 años han sido de transformación y reflexión. Me gusta estar acá aunque me duele no estar allá. Amo esta tierra que me ha dado tiempo, detenimiento, frutos deliciosos, paisaje maravilloso, buen vino, arte, amigos, amigas, cada día la voy comprendiendo, admirando más. A esta tierra temblorosa también le agradezco mi compañero en amor que es un tipo bien chévere, de verdad un gran hombre. Pero lo mejor que me ha dado Chile es una estrella (Vicente) y un sol (Simón) que me miran a los ojos con inmensa devoción. Ese placer te lo agradeceré por siempre tierra mágica y poderosa.
Un día como todos los días, en ese momento del día (que puede ser a cualquier hora) en que me siento que no doy más...
Estaba yo, tirada en la camita de la pieza de los niños. El mayor (3.4) jugaba cerca de la mesita a hacer casas de Lego, el menor (1.4) merodeaba entre autitos, bloques, muñequitos y... la divisó: la gaveta!!! La gaveta de abajo, en la que guardamos sus t-shirts, camisillas, polos, bodys; perfectamente doblados, virgorianamente clasificados por tamaños, formas y colores. *respiración profunda*
El muchachito la abre y saca una pieza, la desdobla en medio segundo, la zarandea y la lanza por encima de su cabeza hacia atrás sin si quiera mirar dónde cae. Ríe, sonríe y ríe otra vez. Hace un pequeño movimiento tipo bailecito: "jejequébuenaidea"
Repite la acción con todas y cada una de las piezas dentro de la gaveta. Entre una cosa y la otra, además, jugaba a cerrar y abrir peligrosamente la gaveta y hasta a poner y sacar algunos juguetes.
Mientras su mamá...
La misma que se tomó el tiempo (que siempre reclama que no le alcanza para nada) para doblar toda esa ropita de bebé. La misma que siente que un gusano enorme le carcome el pecho cuando ve que la manga de una camisa está doblada diferente a como lo haría ella. La misma que siente náuseas y dolor de cabeza si una camisa azul está mezclada con las rojas. Esa misma mamá continuaba alli donde empezó este relato; tirada en la camita mirando a sus hijos. Rezando que no se le ocurra a uno de ellos meterse en el juego del otro que no se le ocurra a ninguno de ellos caerse o golpearse o pillarse las manitos o hablarle a ella o tener hambre o sed o necesitar por la razón que fuere que ella se mueva del lugar que escogió para estar tirada.
El gusanito ese que la carcome llegó; pero ella (sin mucha energía) le dio un manotazo y lo mando a joderle la vida a otra.
Y así continuó viendo cómo su hijito menor se revolcaba en la montaña de ropa que había creado. Contemplaba desde su perspectiva horizontal la gaveta vacía y el piso revuelto.
El mayor continuaba en la mesa con los Legos haciéndole vocecitas a los personajes de alguna historia inventada por él. El menor gozaba. La mamá respiraba suavecito para ni siquiera pasar trabajo en respirar, para no llamar mucho la atención tampoco.
Ese momento en que los tres estuvieron haciendo exactamente lo que querían hacer; significó un momento de éxito para todos, por tanto de satisfacción general, de PAZ.
Ese momento, digamos la verdad, no duró mucho, como la mayoría de los momentos felices. Pero existió.
Si yo le hubiese hecho caso a mis impulsos que de entrada me decían, me gritaban: No lo dejes abrir esa gaveta NO lo dejes sacar una camisa No lo dejes sacar las demás Sácalo de ahí Dile algo Se puede pillar las manitos.... blablablá
Si yo les hubiese hecho caso, hubiese provocado que el bebé llorara, hubiese tenido que utilizar la energía que sentía que no tenía en bregar con el bebé llorando, y buscar desesperadamente algo para desviar su atención. Ese alboroto, a su vez, hubiese interrumpido al mayor en su juego que se hubiese puesto a gritar, y mandonear, toda esa energía loca revuelta, hubiese terminado en todos enojados, ceños fruncidos, respiraciones aceleradas, cascada de incomodidades.
Puedo ver la escena clariiiita, porque la he vivido, es una escena de: gritos llantos insatisfacciones explicaciones lucha física porque con un bebé se tienen luchas físicas sí señor.
y todos los alli presentes habríamos estado SINPAZ.
Es en momentos como este de tantos HUBIESE, que siento que mi instinto maravilloso (al que tanto estimo, amo, escucho y a veces traiciono) sabe darme los empujoncitos que necesito en ciertas ocasiones y también aguantarme en otras.
"Yo salí a Dafne Morrison" El Gran Divo Papá Morrison
Ayer Vicente arremetió contra la computadora porque se le apagó abruptamente mientras veía un videito.
TONTA TONTA COMPU TONTAAAA
gritaba con rabia enojadísimo
Su mamita con voz de paz y amor le explicó que tenía todo el derecho del mundo para estar enojado pero que evitara decirle tonta a la computadora porque insultarla no ayudaría en nada.
Hoy, Vicente fue a visitar a su abuelita, Pipo fue a visitar a un amigo y Simón se quedó dormido.
SileeeeNcioooo pssssssssssss
Preparé café, puse musiquita de Héctor Lavoe, comencé a escribir una nueva entrada al blog y fue entonces cuando me pasó: se me apagó la compu.
PUTA le dije entredientes pero con un grrrrrr que me venía desde el vientre. Me paré de la silla con mi café para irme lejos de ella, y la volví a mirar rematando con rabia rabiosa: HiJADEPUTA
Qué carajo le pasa a la gente? así comentó alguien bajo un comentario mío, bajo un status de una gran amiga y maestra.
sí porque nuestras vidas, nuestro diario vivir se ha fusionado con las redes sociales, vivimos en dos mundos paralelamente. En varios mundos diría yo; el de los sueños, el de los pensamientos, el de las expectativas, el de los monólogos internos, el de lalalandia entreotros... Pero ahora hablo de esta vida en la que mientras cenamos con amigas, a la vez publicamos/compartimos las fotos del plato de comida con quienseaquequieraver lo que "posteamos".
La estamos pasando tan bien que queremos que otra gente que no está allí se entere de lo divertido que está todo. (independientemente de porqué queremos que se entere, que ese es otro tema) Pero es que si estás metido en el internet subiendo fotos y actualizando status y pendiente de lo que provoca eso en tus "amigos" cómo es que también estás pasándola tan bien? cómo puedes estar conectado con los que te rodean en ese momento "tan maravilloso" si estás conectado con vayaasaberquién que en ese momento también está en las mismas que tú.
Mientras nos reímos del chiste tan brillante que acaba de decir un amigo, lo estamos redactando para ponerlo en twitter. No nos basta con nuestra carcajada, necesitamos que alguien más lo vea y que además lo apruebe apretando el like y además por favor que varias personas lo comenten y ojalá se forme un debate o un nuevo chiste a partir de los comentarios... y asi nos sumergimos en toda una experiencia que nos provoca varias cosas; entretenimiento por supuesto, pero también ansiedad por estar pendiente a quién ha comentado o lo ha compartido o le ha dado me gusta.
Nos ocupa parte de nuestros pensamientos, nos modifica el cerebro. y ni hablar del tiempo que vuela mientras estamos haciendo click....
Se complica la cosa cuando no sólo nuestra vida del lao de acá se funde con la del lao de allá porque andamos compartiéndola, si no cuando la propia vida virtual se vuelve tan fuerte que lo que pasa allí comienza a ser más interesante que lo que pasa acá y nos vemos en una reunión familiar contando algún suceso a partir de alguna publicación de twitter o de una conversación por facebook.
La cosa va de aca hacia allá y de allá hacia acá y entre una vuelta y la otra, estamos acostumbradísimos a vivir así, desparramados por diferentes mundos. Sabemos (o no?) estar aquí y allá a la vez, logramos conversar con nuestras parejas a la vez que él contesta un mensaje de texto y nosotras chateamos con nuestra mejor amiga.
Somos omnipresentes. Lo somos.
Bueno lo que pasó:
Escribí un comentario con tono de: wujuuuchinchinchócalasomosigualesejeleee sin mucho peso, solo algarabía y risa, alguien lo leyó con otra intención y se molestó. Aparentemente se sintió discriminada o sintió que yo discriminaba a ciertas mujeres y uy hay que tener cuidado con la discriminación! Así que pensando quién sabe qué cosa de mí, molesta por supuesto, porque como digo: esta vida paralela nos provoca emociones igualitas a las de otras vidas, se cuestionó y obvio; compartió su cuestionamiento:
"Qué carajo le pasa a la gente?"
y yo también me lo pregunté de hecho me lo he preguntado antes.
Bueno, releí mi comentario y entendí que era posible que sonara discriminatorio así que me disculpé más abajo en otro comentario porque asi se sobrevive en esta vida: de comment en comment
Sin embargo la pregunta me quedó dando vueltas en la cabeza, porque si ella llegó a ese cuestionamiento por mí, pues lo primero que debo saber es qué carajo me pasa a mí.... y anda pa la porra.... contestar eso....
Es que a mí me pasan muchas cosas, me pasan tantas cosas que la pregunta es incontestable. Necesitaría que me hicieran una pregunta más específica para hacer el esfuerzo de concentrarme, indagar en mí, dar con la respuesta, redactarla, acomodarla, revisarla y compartirla. (y luego esperar con ansias los comentarios y los likes)
Claro que pude haberle contestado eso a la desconocida en el muro de mi amiga y desatar toda una discusión de esas acaloradas en las que comienza a meterse más gente a opinar y se abre una batalla de quién tiene más likes en sus respuestas.... Por suerte no lo hice, me limité a ofrecer mis disculpas.
Porque en el fondo al igual que mi tono wujuuuchinchinchócalasomosigualesejeleee yo sí entendí que ella se preguntaba eso como una manera de decir: ughhh rrrrrrggggg basta de discrimen que mal ahhhkkkk. Así que ahi lo dejé.
Y me quedé pensando en qué carajo le pasa a la gente. Qué carajo le pasa a la gente? Porque es que le pasan muchas y variadas cosas a la gente, a todas las gentes, a los que escribimos un comentario estúpido y a los que se ofenden con el comentario, a los que contestamos y a los que nos contestan, a los que vemos una noticia que nos parece tan importante que la compartimos en nuestros muros con la esperanza que la vean nuestros 900 amigos o 200 o 4mil.....
A nosotros los que creemos que de cierta manera llegamos e influenciamos a otros. A los que nos acercamos a nuestros seres queridos y podemos ver sus fotos, sus status y sentimos que somos parte de sus vidas aun en la distancia, a todos nosotros nos pasan muchas cosas, carajo.
Pero de verdad de verdad de verdad tanto nos afecta esta otra vida, como para que yo esté escribiendo un post sobre esto? de verdad de verdad de verdad qué carajo nos pasa gente?
*por favor porfavorporfavor comparte esto en tu muro de facebook y dale like plis ;)
quiero tanto que mis hijos sean felices que sólo con quererlo ya estoy siendo egoísta porque en realidad eso me haría feliz a mí.
deseo tanto que sean libres,
que para motivarlos a vivir libremente
necesito controlar el ambiente en el que crecen
con tanto que redireccionar
que evitar
que sustituir...
ando como leona feroz
olfateando,
cercando,
lista para atacar en defensa de la prole
para criar hacia la libertad hay que hacerse preso de las convicciones, por eso no se cría EN libertad, mas bien para ser libres.
y qué difícil cuando esas convicciones son tan simples que parecen extravagantes
y qué complejo cuando esas convicciones tambalean junto a nuestras inseguridades nuestras propias crianzas nuestras debilidades nuestros cansancios de ir hacia el otro lado de la corriente
porque la corriente es fuerte, y hala y empuja y arrastra